Una mujer que nació prematuramente, con solo 29 semanas de gestación, trabaja hoy como enfermera en la misma unidad de cuidados intensivos neonatales en la que fue atendida.
Megan White nació antes de tiempo en 1984, con un peso de apenas 1,1 kilos.
Pasó varias semanas en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) del hospital Ascension St. Joseph, donde fue conectada a un respirador para ayudarla a respirar, un tratamiento habitual en los bebés muy prematuros.
Finalmente, Megan recibió el alta precisamente en la fecha en la que, en un principio, estaba previsto su nacimiento.














