Mientras el ébola se propaga por la República Democrática del Congo, el conflicto que persiste en el este del país impide que el personal sanitario llegue a las comunidades vulnerables y pone en peligro los esfuerzos para contener este virus mortal. 

El padre Olivier Ndondo, superior provincial de la Congregation of the Blessed Sacrament en la RDC y Uganda, declaró a la organización benéfica católica Aid to the Church in Need (ACN) que el país afronta un nuevo brote de la enfermedad, que apareció por primera vez en 1976.