En un comunicado conjunto emitido el lunes 19 de octubre, los patriarcas y jefes de las Iglesias de Jerusalén condenaron el ataque perpetrado el sábado 17 de octubre contra la localidad cristiana palestina de Taybeh, en el que colonos enmascarados agredieron a vecinos que recogían aceitunas y a visitantes extranjeros, entre ellos diplomáticos y funcionarios europeos que se encontraban en la zona en solidaridad con la comunidad.
Los líderes de las Iglesias calificaron lo sucedido de “ataque atroz” y advirtieron de que se enmarcaba en una dinámica más amplia de violencia de los colonos contra las localidades palestinas de Cisjordania, especialmente durante la recogida de la aceituna.














