El cardenal Willem Eijk, arzobispo de Utrecht, ha subrayado que Dios, y no el Estado, es la fuente de la dignidad humana, en vísperas de su intervención del 9 de octubre sobre la doctrina social de la Iglesia. El cardenal se mostró optimista ante el número de jóvenes que se convierten al catolicismo en Europa y señaló que suelen “abrazar la doctrina de la Iglesia, también en lo referente al correcto ordenamiento de la sociedad”.
En una entrevista con el Compass el día anterior a su intervención, el cardenal Eijk afirmó que “una sociedad en la que impera el orden es aquella cuya organización y estructura se basan, en última instancia, en el orden de la creación, es decir, en las intenciones que Dios tenía al crear el mundo”. “Una sociedad desordenada,” señaló, es aquella en la que el “orden de la creación no se respeta y se contravienen las intenciones de Dios al crear el mundo”.















