Las Iglesias de Etiopía han renovado sus llamamientos urgentes a proteger a la población civil tras el asesinato de más de 60 fieles ortodoxos en una oleada de ataques de extrema brutalidad.

Las matanzas han provocado una intervención sin precedentes del Santo Sínodo de la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo, que ha exigido al Gobierno una actuación más firme para defender a los fieles y garantizar «la seguridad indispensable hasta que se resuelva el problema».

Según el Sínodo, hombres armados fueron de casa en casa matando a los vecinos con armas de fuego y cuchillos.