En 2024, el Gobierno irlandés sometió a referéndum una propuesta para eliminar las palabras “mujer”, “madre” y “hogar” de la Constitución.

La propuesta – promovida con insistencia por el National Women’s Council of Ireland (NWCI) – consistía en derogar y sustituir el texto del artículo 41.2 de la Constitución. En él se expresa gratitud a las mujeres por su “vida en el hogar”, que “presta al Estado un apoyo sin el cual no puede alcanzarse el bien común”, y se establece que las madres no deberían verse obligadas a trabajar fuera de casa por necesidad económica. Aunque las autoridades calificaron la disposición de “estereotipo de género anticuado” y “motivo de vergüenza”, los cambios fueron rechazados rotundamente por un abrumador 74 por ciento de los votantes, para sorpresa y disgusto de los artífices del referéndum. Así que el Gobierno está cambiando de táctica.