La visita de cuatro días del papa León XIV a Francia comenzó el viernes en París con sendos discursos en el Palacio del Elíseo y en la UNESCO, seguidos de las vísperas en Notre-Dame y una vigilia de oración con jóvenes en el Stade de France. El sábado se reunió con catecúmenos y católicos recién bautizados antes de celebrar una misa al aire libre en la Place de la Concorde y a lo largo de los Champs-Élysées. Después viajó a Lourdes, donde rezó en la gruta de las apariciones.
El domingo, en Lourdes, el papa se reunió con los obispos franceses, celebró misa y rezó el ángelus con los peregrinos. Después saludó a los peregrinos enfermos y a sus cuidadores, y participó en el rosario vespertino y la procesión de antorchas. La visita concluyó el lunes en Metz con un encuentro interreligioso y un discurso sobre Europa, la paz y la unidad en el centro de conferencias Robert Schuman. Tras saludar a la multitud desde el papamóvil, León celebró la misa de clausura en la catedral de San Esteban antes de regresar a Roma.















