Muchos musulmanes que desean convertirse al cristianismo se sienten a veces abandonados. Como escribió el recién beatificado Fulton Sheen en su libro World’s First Love, “[E]l esfuerzo misionero de la Iglesia dirigido a este grupo ha sido, al menos en apariencia, un fracaso, pues hasta ahora los musulmanes son casi imposibles de convertir.” Para los fieles del islam que se sienten atraídos por el catolicismo, este aparente fracaso puede generar una profunda desesperanza. Stefan R, responsable de la sección británica de St Nicholas Tavelić Network, que acompaña a conversos procedentes del islam, afirma: “Una constante en la vida de los conversos musulmanes, tanto si vivieron hace cientos de años como si viven hoy, es la soledad.” Excluidos por sus familias, sus amigos y su comunidad, los conversos pueden experimentar una forma de abandono difícil de comprender para quienes no se encuentran en su situación.