El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el arzobispo Luis Marín de San Martín, visitó la semana pasada las ciudades ucranianas de Zaporiyia y Poltava, blanco reiterado de los bombardeos aéreos rusos. En el marco de la misión que le encomendó el papa León XIV para llevar ayuda al país, el arzobispo vio a niños que hacían cola solos para conseguir pan, muchos de ellos hambrientos y abandonados a su suerte.
El arzobispo llegó a Zaporiyia el 28 de octubre. La ciudad sufre bombardeos constantes y su población pasa hambre.















