El obispo de Trondheim, Erik Varden, ha hablado de una “primavera” del catolicismo en Noruega y ha subrayado que debe “asumir su papel en el corazón de la sociedad”. Sus declaraciones se producen en un momento de creciente interés por la fe entre los noruegos, una población históricamente luterana.

El obispo Varden declaró a Aleteia que “hay muchas gracias y desafíos” y que “esta primavera también trae consigo muchas responsabilidades”.

“Realmente vemos cómo actúa la gracia. Muchas personas buscan la verdad, la comunión y la vida verdadera con empeño, seriedad y sinceridad”, afirmó.