«Acabo de hablar con el sacerdote. Mi padre murió la semana pasada. Aunque no iba a misa, quería un funeral católico. Estoy muy enfadado. El sacerdote no permitió que sonara la música country que tanto le gustaba a mi padre ni que se colocara sobre el féretro su camiseta favorita del Manchester United. No me extraña que ya nadie vaya a misa. ¿Por qué no puede la Iglesia conectar más con la gente?»  

Es bueno que su padre quisiera un funeral católico y que usted esté respetando su voluntad. La situación que describe no es infrecuente hoy en día: se piden cosas para un funeral que la Iglesia no puede ofrecer.