Vuelve a ser esa época del año. El aire es fresco, las hojas cambian de color y en internet se discute si es lícito que los cristianos participen en las celebraciones de Halloween. Pero Halloween lo inventaron los católicos, así que, si es apropiado para alguien, lo es para nosotros.

De hecho, prácticamente todos los ataques que ha sufrido a lo largo de la historia la celebración de Halloween se han debido precisamente a que era demasiado católica. Halloween es All Hallows’ Eve, es decir, la víspera de Todos los Santos, fiesta instituida por el papa Gregorio III en el siglo VIII. Y aunque algunas de las formas en que hoy se celebra Halloween tienen su reflejo en antiguas tradiciones celtas ligadas a la cosecha, su cara más tenebrosa nunca fue ocultista, ni siquiera pagana: era enteramente católica.