Las fuerzas de seguridad jordanas han detenido a los sospechosos acusados de abrir fuego contra un funeral, un ataque que los líderes cristianos han condenado como una atrocidad terrorista.

El ataque contra la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, en la localidad de Hamoud, en la gobernación de Karak, se produjo el viernes 23 de octubre durante un funeral y causó nueve muertos y otros 34 heridos.

Unos 250 cristianos se encontraban reunidos dentro y fuera del templo cuando llegaron los atacantes, que, según las informaciones, habían seguido al cortejo fúnebre.