En febrero de 1841 apareció en The Times una serie de cartas titulada “The Tamworth Reading-Room” y firmada por “Catholicus”. Este seudónimo correspondía a John Henry Newman, por entonces uno de los dirigentes del movimiento «tractariano» de la Iglesia de Inglaterra.
Durante ocho años, Newman había publicado y editado los Tracts for the Times, en los que él y sus colaboradores intentaban recuperar y revitalizar el carácter católico de la Iglesia anglicana. Contrarios tanto a los errores del protestantismo como a lo que consideraban las «corrupciones» del sistema romano, los tractarianos sostenían que la teología anglicana seguía una «vía media» que preservaba fielmente las doctrinas de la Iglesia primitiva. Sin embargo, fue precisamente el estudio que Newman hizo de la Iglesia primitiva durante el verano de 1839 lo que minó su confianza: su análisis de la controversia monofisita en torno al Concilio de Calcedonia del siglo V demostró que la Iglesia primitiva nunca había apelado a ninguna «vía media», sino que siempre había defendido la ortodoxia. Esta revelación dejó a Newman desolado y, para 1841, estaba «en mi lecho de muerte en lo que respecta a mi pertenencia a la Iglesia anglicana».














