El gobernador Gavin Newsom ha anunciado su intención de conmutar por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional las condenas de todos los reos que aguardan su ejecución en el corredor de la muerte de California, una decisión de enorme calado que llega cuando se dispone a abandonar el cargo.
«Tras casi 30 años en la vida pública, he llegado a comprender los límites de lo que un gobierno puede lograr con justicia», escribió en una carta dirigida «a todos los californianos».
Y añadió: «Tomo esta medida porque creo firmemente que la muerte infligida por el Estado es incompatible con los valores de California, socava los cimientos de nuestro sistema jurídico y nos empequeñece a todos. Sé que no podemos ejecutar a personas en nuestro imperfecto sistema judicial y seguir siendo fieles a nuestros valores fundamentales, el primero de ellos la justicia y la dignidad humana».















