Un hombre que se suicidó en una iglesia católica de Boise, Idaho, hace más de 40 años fue finalmente identificado el mes pasado – y podría estar relacionado con otro célebre caso sin resolver.

El 4 de diciembre de 1982, un feligrés de la iglesia católica Sacred Heart encontró a un hombre muerto debajo de un banco. El hombre no llevaba ningún documento de identidad y tenía consigo US$1,900 en efectivo y una nota mecanografiada en la que pedía que el dinero se destinara a pagar su funeral y su incineración, y que el sobrante se donara a la iglesia.