Varios diputados han pedido la retirada de un proyecto de ley que, según sus detractores, podría llevar a procesar a padres que intenten convencer a sus hijos de que no son transgénero. Los críticos reclaman que el borrador de la Ley de Prácticas de Conversión sea «retirado de inmediato», ante las advertencias de que los padres podrían enfrentarse a penas de hasta cinco años de cárcel.
La Oficina para la Igualdad y las Oportunidades ya había afirmado que no se procesaría a los padres que impidan a sus hijos someterse a operaciones de cambio de sexo irreversibles. Sin embargo, la ley sí pretende impedir que intenten cambiar su identidad. El proyecto se aplica a cualquier persona que trate de suprimir o modificar la orientación sexual o la identidad de género de otra.














