Al menos 60 personas han muerto en lo que se ha calificado de «masacre» en una aldea cristiana ortodoxa de Etiopía. Se cree que cinco de las víctimas de los dos ataques, perpetrados el 20 y el 24 de octubre, eran niños.
El Santo Sínodo de la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo señaló que en el primer ataque murieron 14 personas en el distrito de Merti, y en el segundo, 46 en el de Shirka. La Iglesia calificó los ataques de «masacres brutales y despiadadas». Numerosos vecinos han huido de la zona, y al menos 20 viviendas fueron incendiadas durante los ataques.















