El arzobispo de Milwaukee (Wisconsin) y el obispo de San Petersburgo (Florida) han cruzado una apuesta amistosa ahora que los equipos de béisbol de sus ciudades se disputan la Serie Mundial.

Tanto los Milwaukee Brewers como los Tampa Bay Rays aspiran a conquistar su primer título de la Serie Mundial. Los Rays juegan como locales dentro de los límites de la diócesis de San Petersburgo.

Si ganan los Brewers, el obispo de San Petersburgo, Gregory Parkes, hará un donativo a Catholic Charities, la Cáritas de la archidiócesis de Milwaukee, y enviará al arzobispo de Milwaukee, Jeffrey Grob, una «caja de sus puros episcopales liados a mano».