En el primer discurso de su viaje apostólico a Francia, el papa León condenó enérgicamente la gestación subrogada y el suicidio asistido, y lanzó una firme advertencia al presidente Emmanuel Macron sobre la relación que debe existir entre la Iglesia y el Estado.
Tras una reunión privada de 50 minutos con Macron, León XIV se situó ante el atril en el Palacio del Elíseo para pronunciar el primer discurso público de su breve visita a Francia. Como es habitual en las primeras etapas de un viaje papal, el discurso iba dirigido a los políticos, diplomáticos y autoridades civiles congregados. También estaban presentes algunos de los bomberos que combatieron el incendio de 2019 que devastó la catedral de Notre-Dame, que León visitará al final de su primer día.















