El mes pasado, los sacerdotes de la diócesis de Arlington, en Virginia, dedicaron sus homilías a leer una carta del obispo Michael Francis Burbidge. La carta recordaba a los católicos su obligación de votar conforme a las enseñanzas de la Iglesia en las próximas elecciones de noviembre.

La carta se centraba en las propuestas sobre el aborto y el matrimonio que se someterán a votación – y recordaba a los católicos su obligación moral de votar en contra de estas medidas, que atentan contra el carácter sagrado tanto del matrimonio como de la vida.