En el Independence Hall figura una cita de James Madison en Federalist 51: «Si los hombres fueran ángeles, no haría falta ningún gobierno». Esta premisa sobre el Estado, compartida por muchos católicos, ocupa un lugar central en el proyecto liberal. Sostiene que la función del gobierno es correctiva y coercitiva, y que existe únicamente por nuestra naturaleza caída.
Esta idea se parece a la que expresó Thomas Hobbes, quien creía que, antes de vivir en sociedad, nuestra vida era «solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve». Nuestro mundo era un bellum omnium contra omnes, «una guerra de todos contra todos». Para él, el gobierno era una especie de contrato social o pacto entre individuos dueños de sí mismos: todos aceptamos que es mejor renunciar a algunas libertades para formar un gobierno capaz de frenar nuestros impulsos egoístas y, quizá, alargar y enriquecer nuestras vidas.














