El ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano ha defendido el acuerdo de la Santa Sede con China sobre el nombramiento de obispos: admite que «las imperfecciones son evidentes», pero asegura que la situación supone «sin duda una mejora» respecto a la que existía antes del pacto.

En un encuentro esta semana con un reducido grupo de periodistas acreditados en el Vaticano, el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados, abordó una amplia variedad de asuntos relacionados con las relaciones internacionales y la diplomacia de la Santa Sede.