El cardenal Malcolm Ranjith, figura muy respetada en Sri Lanka, considera que la pérdida del catolicismo en Occidente se debe en parte a «una revolución teológica que barrió los sólidos pilares de la teología católica».
El declive de la práctica católica en los países que fueron en otro tiempo el baluarte de la cristiandad occidental queda bien documentado en las estadísticas que publica cada año el Vaticano. Aunque las cifras más recientes reflejan un aumento del número de católicos en el mundo, Europa aparece estancada, sobre todo en lo que se refiere a las vocaciones.















